Hace 5 años, el 3 de marzo de 2007, Un Nuevo Tiempo se presentó al país como fuerza política nacional… Muchas cosas han pasado desde esa fecha, muchos han sido los sueños sembrados y muchas son las tareas aun por cumplir, para nuestra organización y para cada uno de nosotros y nosotras como militantes. Pero aun hay una tarea fundamental por cumplir: SER COHERENTES.

Como fuerza política que tiene como bandera la Democracia Social, de centroizquierda, impulsora de la descentralización, criticamos y rechazamos numerosos comportamientos del Chavismo, la fuerza en el poder… En estos 5 años hemos criticado y nos hemos opuesto a muchísimas acciones y actitudes, pero sobre todo nos hemos opuesto con tenacidad: 1) a la falta de reglas claras para el ejercicio de la democracia; 2) a la reelección indefinida; 3) a la sobreconcentración del poder y falta de contrapesos; 4) a la violación del estado derecho; 5) a la recentralización que está privando a las regiones de tomar decisiones y hacer muchas más cosas por sí mismas; 6) a la falta de autocritica del gobierno y su escasa voluntad de rectificación; y 7) a la manipulación del pueblo en nombre de una “democracia participativa” que es una farsa, donde lo que menos hay es participación y donde priva “el yo te participo” por parte de quienes detentan el poder.

Lo mínimo que pudiéramos esperar los que militamos en una organización que exige eso en el país, es que dentro de nuestra organización esos fenómenos no se repitieran o al menos existieran mecanismos para controlarlos. Tristemente no es así, a 5 años de existir en la escena nacional:

  1. No tenemos aun estatutos, lo que a final de cuentas significa que aun no tenemos reglas claras para el ejercicio de la democracia.
  2. No hemos realizado ningún proceso de legitimación vía elecciones de nuestra dirigencia. En nuestro partido no hay reelección indefinida, lo que ha habido es postergación indefinida de la democracia interna.
  3. Al no existir estatutos todo el poder de decisión está concentrado en la Comisión Organizadora Nacional y dentro de esta en las manos de algunos compañeros muy notables. La CON, como la solemos llamar, puede tomar y toma multiples decisiones, desde definir nuestros candidatos, alianzas, hasta intervenir a las direcciones regionales sin ningún contrapeso, sin la posibilidad de que algún otro ente la intervenga a ella. La CON se nos ha vuelto casi toda poderosa y sin contrapesos.
  4. Al no existir estatutos NO HAY ESTADO DE DERECHO “INTERNO”, mas allá de un ejercicio consuetudinario y difícilmente orgánico (los abogados que opinen a profundidad) de resoluciones y acuerdos que aprueba nuestra CON. Y es que las decisiones de la CON son inapelables, la única vía que queda es acudir a ella misma para que reconsidere.
  5. El Centralismo es la marca de nuestras decisiones internas… Todo o casi todo se decide o en Caracas o en Maracaibo, siempre bajo única fuente de legitimación: la CON. Se deciden los candidatos a alcaldías, a consejos legislativos, gobernaciones, las alianzas… SE DECIDE CASI TODO. La descentralización casi no existe a lo interno, porque los órganos regionales del partido casi no tienen capacidad de decisión, cada vez que llega una campaña son unos delegados nacionales los que definen, en buena medida, lo que se hará en los diversos estados.
  6. ¿Autocritica? ¿Rectificación? Esos son términos que no se escuchan mucho para aplicarlos al partido y eso es muy grave… En UNT perdimos unos 300mil votos en 2010 en las parlamentarias ¿y hubo autocritica? NO, en Caracas y en Miranda perdimos el 50% de los votos ¿hubo autocritica? ¿rectificación? ¿algo cambió? NO y en contraparte algunos “derrotados” de esas fechas concurrieron a las primarias para alcaldías y fueron relegados a posiciones electorales marginales como el 4to lugar… es triste decirlo pero pocos cambios se han visto, a pesar de las derrotas las cosas se siguen haciendo igual y por eso son previsibles mas derrotas, si nada cambia. Y esto pasa de lo preocupante a lo triste ¿permitiremos que llegue a lo vergonzoso? ¡Perdimos las primarias! a nuestro precandidato lo duplicaron en votación y solo ganamos en el Zulia y casi empatamos en Delta Amacuro y aun así hay quien celebra porque ganamos 32 candidaturas a alcaldías y una candidatura a gobernación (sin menospreciar estos éxitos); aunque ninguna de esas alcaldías sea una de las 50 más pobladas y al menos 25 de ellas son auténticos feudos sociales del chavismo. Por cierto cabe acotar que perdimos en las primarias la posibilidad de reelegir a 3 de nuestros alcaldes, al de Baruta, al de Ciudad Bolívar y al de Lecherías.
  7. Lamentablemente nuestro partido no cuenta con los mejores espacios de debate o participación interna. Es mas no sé si en verdad existen espacios internos de debate que estén consolidados, pareciera que nos hemos reducido a ser una especie de “empresa de activismo político” donde los “dirigentes” (muchos de ellos mas directivos que auténticos dirigentes) emiten “líneas” y las bases deben instrumentarlas, o simplemente obedecerlas, sin que ante ello medie un autentico y transparente debate. El debate no es la característica de nuestras organizaciones de base lamentablemente y esto ha generado que nuestra militancia no esté caracterizada por la irreverencia critica y constructiva que debería caracterizarla. Sin debate libre no hay democracia, sin debate interno constante y autentico no hay democracia interna.

Ante esta realidad, a 5 años de ser un partido nacional, lo que corresponde es rectificar el rumbo y hacer un gran esfuerzo como partido POR SER COHERENTES… Si en el país decimos Democracia, en el Partido debe haber Democracia Interna. Si en el país exigimos reglas claras, en el partido lo mínimo que debe haber son estatutos que normen la vida interna. Si en el país hablamos de igualdad de oportunidades, en el partido deben garantizarse las oportunidades de todos a aspirar a dirigir el partido. Si en el país exigimos rectificación, debate transparente y autocritica al gobierno, en el partido debemos hacer lo propio. UN PARTIDO COHERENTE QUE DIGA LO QUE HACE, que encarna lo que propone y que transparentemente se relaciona con los ciudadanos, SIN DUDA SERA UN PARTIDO VICTORIOSO. En cambio un partido incoherente solo puede aspirar a cosechar el repudio de los ciudadanos, porque simplemente no es creíble.

En este momento difícil bien vale exigir una sola cosa: COHERENCIA… y en ese ejercicio de coherencia hay un liderazgo que siempre ha mostrado esforzarse por serlo, el de Manuel Rosales. Seria por demás interesante y positivo que la etapa de relanzamiento del partido a la que muchos aspiramos, tras los recientes y profundos fracasos, la condujera él y de la mano de su liderazgo democratizar el partido, descentralizarlo, dotarlo de reglas claras y reencontrarlo con los ciudadanos, pudiendo de esa forma lograr que Un Nuevo Tiempo le haga gala a su nombre.

Edison Arciniega

Militante de Un Nuevo Tiempo

PD.: Cabe acotar que el dia 3 de marzo de 2007 fui juramentado en el Acto de Presentación de UNT como partido nacional como miembro de la CON en calidad de Coordinador Juvenil Nacional, el primero del partido, cargo al que renuncie 6 meses después.

 “Dejen a los muchachos hacer…”  

Parece que hay una Venezuela de memoria corta, un país donde se olvida con facilidad a los amigos y lo que ellos han hecho por ti. Una nación donde se juzga con severidad al débil y donde se le da un trato afable al poderoso. Una nación, a la que su aparente ausencia de memoria colectiva parece condenarla a repetir reiteradamente errores peligrosos que la sumen en la tristeza, la desesperanza y la mala conducción… Parece, reitero “parece” que hay una Venezuela que ve a sus líderes como desechables, que los usa y luego los deja de lado, como si estos ya no le fueran de utilidad y como si sus aportes no sumaran meritos para seguirles respaldando.

Tristemente, esas dos Venezuelas coexisten, y de tanto en tanto se confrontan. Bien reflejó el maestro Gallegos en su obra Doña Barbará a esas dos Venezuelas, en su larga lucha entre barbarie y modernidad que palpita en las entrañas del pueblo venezolano, en esa persistente brega entre olvido y aprendizaje, entre mezquindad y memoria.

jovenes y rosalesCuando hoy estamos en vísperas del retorno de Manuel Rosales al país, tras varios años en el exilio, bien vale convocar a la Venezuela moderna y avanzada, que tiene memoria, que no es mezquina, que no olvida interesadamente. Bien vale convocarla a recordar lo que ese humilde hijo del Zulia hizo por ella, por su democracia y por la paz de la nación, en especifico quiero hacer un llamado a la memoria agradecida de la juventud venezolana, quienes a pesar de nuestra corta edad recordamos. Mi llamado es a la memoria de los jóvenes, a recordar lo que Manuel Rosales ha hecho por nosotros y nosotras.

Y no es este un ejercicio de adulación, en cambio es un ejercicio de justicia porque nos agrade o no la figura de Manuel Rosales ha acumulado méritos como servidor público, como gobernante y como líder político. Méritos que conviene recordar y apreciar más allá de la adulación o la animadversión.

Como gobernante, Rosales, hizo de los jóvenes su prioridad. Así lo demuestra la conformación de sus sucesivos trenes de gobierno al frente de la Alcaldía de Maracaibo y la Gobernación del Zulia. De esa preferencia por los jóvenes emergieron figuras como Pablo Pérez, un auténtico muchacho cuando empezó a ocupar responsabilidades bajo la egida de Rosales. No se limitó a dar prioridad a los jóvenes al momento de asignar cargos de responsabilidad, en cambio centro buena parte de los recursos en obra pública y política social en la juventud, como lo atestiguan: las centenares de Escuelas Sociales de Avanzada, auténticas referencias de educación pública de calidad; el Programa de Alimentación Escolar Zuliano (PAEZ), que ha puesto más de 2.184.000 comidas promedio al año en la boca de niños zulianos, alimentación que requerían para no desertar de la escuela y proseguir con éxitos sus estudios; las Becas Luis Aparicio, que han beneficiado a más de 3.500 de jóvenes deportistas para que prosiguieran su preparación y fueren deportistas de alto desempeño; las Becas Jesús Enrique Lozada, que han brindado la oportunidad a mas de 60 mil de jóvenes de estudiar becados en universidades privadas de alta calidad, tras no haber podido ingresar en las saturadas universidades públicas; el Programa Francisco Ochoa, enfocado en mejorar la capacitación para el trabajo de la fuerza laboral zuliana. La obra de gobierno de Rosales es sin duda el mejor referente de gestión que la oposición venezolana puede exhibir, no existe líder opositor que pueda mostrar semejantes credenciales, que atestigüen éxito y sensibilidad para garantizar los derechos de los jóvenes y los menos favorecidos.

Ahora bien como líder político nacional, desde su emergencia como candidato presidencial en 2006, desde su esfuerzo por articular a Un Nuevo Tiempo en toda la República en 2007, así como en su labor tenaz por sentar las bases de una Unidad Democrática con opciones de triunfo, también ha demostrado tener una especial sensibilidad y preferencia para con los jóvenes.

Fui testigo de excepción de cómo en 2006 Rosales apoyó a los jóvenes políticos para recorrieran el país tejiendo redes, organizando equipos y cultivando el capital relacional. En ese esfuerzo se sentaron las bases de los equipos juveniles que catalizaron el estallido de protestas de 2007. Aún recuerdo con orgullo aquél discurso del 3 de diciembre de 2006 en el que reconoció su derrota; ese día me sentí ganador, no porque ganáramos las elecciones, sino porque ese día nos reconocimos como un minoría dispuesta defender la democracia ganáramos o perdiéramos, ese día sentí que todo empezaba y es así, ese día empezó la carrera que nos lleva rumbo a un cambio de gobierno el 10 de enero de 2013.

En 2007, Rosales fue pieza clave en las movilizaciones de jóvenes contra el encarcelamiento injusto de Nixon Moreno. Fue de igual manera clave el apoyo logístico, moral y político que Rosales le brindó al liderazgo estudiantil, que emergió de las protestas contra el cierre de RCTV. Aún recuerdo su frase “dejen a los muchachos hacer”, con esa frase marcó el inicio de una relación de respeto de parte los partidos políticos hacia el emergente movimiento estudiantil, con esa frase Rosales y la oposición partidaria, asumieron que su papel era acompañar esas protestas respetando y respaldando los liderazgos naturales. Y es que desde el principio el apoyo de Rosales estuvo… Cabe la anécdota que el camión-tarima desde que líderes estudiantiles como Yon Goicoechea, Freddy Guevara o Stalin González se dirigieron aquél 28 de mayo de 2007 a la multitud de estudiantes que protestaban, fue el mismo camión-tarima con el que Rosales recorrió el país en 2006. Y estuvo allí ese día por expresas instrucciones de él, lo afirmo porque fue este servidor quien llegó con el camión.

En 2007 y 2008, Rosales apoyó las iniciativas de los estudiantes, contuvo el natural deseo de los partidos de buscar dirigir esas manifestaciones, puso a disposición sus redes logísticas y en ningún momento pretendió cobrar ese respaldo. Iniciativas como el parlamento estudiantil universitario, no hubieren sido posibles sin su apoyo; iniciativas como la del voto joven 2007 y 2008 no hubieran sido tan exitosas sin su respaldo. Estoy seguro que aunque hoy estén apoyando o no las aspiraciones de Rosales jóvenes lideres como: Yon Goicoechea, Freddy Guevara, Stalin Gonzales, Luis Magallanes, Gabriel Chacho Domínguez, Ricardo Sánchez, Liliana Guerrero, Víctor Ruz, Wilmer Zabaleta, entre otros pueden dar fe del apoyo formidable que Rosales le brindo al movimiento estudiantil. Sé que muchos de ellos reconocen que el apoyo de Rosales a sus aspiraciones como concejales, Diputados o Alcaldes fue determinante para que las cristalizaran.

Finalmente, si el partido Un Nuevo Tiempo decide que Rosales se presente a las primarias, sé que muchos jóvenes que sabemos de su cercanía a la juventud, le apoyaremos y le haremos ganar, conscientes que Rosales ha demostrado ser un gran aliado de los jóvenes.  Y si en cambio se decanta por Pablo Pérez, no dudo en afirmar que sumado a su talante personal y sus 2 años de gestión en el Zulia, su mayor capital político que exhibir es heredar la gestión exitosa de Manuel Rosales al frente de la Gobernación y aun más el respaldo y la lealtad que Rosales cultivó y sigue cultivando a lo largo y ancho del país.


 Porque tengo memoria no dudo en refrendar que Rosales sigue siendo a pesar de su exilio, una de las más prestigiadas opciones de la oposición de cara a 2012, sus hechos, sus aportes y sus obras como político y gobernante así lo atestiguan, una opción cercana POR SUS HECHOS a los jóvenes.

Edison Arciniega.

Quienes tuvimos durante 2009 y 2010 la oportunidad de seguir y hasta presenciar el desarrollo de los procesos electorales en España, Inglaterra y Alemania, pudimos constatar el rol proactivo de las diversas juventudes políticas de estos países; y en no pocas ocasiones apreciamos con asombro y admiración la manera de hacer campaña y de promover entre los electores jóvenes (y no tan jóvenes) propuestas de políticas públicas de juventudes creadas, presentadas y defendidas por cada una de estas organizaciones; que denotaban la importancia capital dada a los electores jóvenes en esos procesos electorales, hecho especialmente resaltable a luz de que en todas esas sociedades los jóvenes son una minoría en decrecimiento.

Entre los planteamientos más recurrentes resaltan:

  • Programas estatales orientados a apuntalar la emancipación de los jóvenes, a través de la asignación de subvenciones públicas para la adquisición o alquiler de vivienda.
  • El suministro de métodos anticonceptivos, incluida la muy polémica píldora del día después.
  • El reconocimiento legal de las parejas del mismo sexo.
  • Estudios Superiores de excelencia sin pago de tasas de interés.
  • Mejoramiento de las condiciones de contratación y empleo de los jóvenes trabajadores y profesionales.
  • Incentivos a las empresas que contraten jóvenes.
  • Políticas de acción afirmativa de la Equidad de Género.
  • Apoyo a las familias, a todos los padres, niños y adultos mayores.
  • El progreso a través del trabajo, el estudio y la sostenibilidad.
  • La inversión en I+D+i y el apoyo a los emprendedores e investigadores.
  • La protección al medio ambiente y el desarrollo de fuentes de energías limpias.
  • La construcción de sociedades tolerantes: la diversidad en lugar de la uniformidad.

En contraste con esa realidad, en Venezuela, las juventudes políticas han venido mostrando una presencia marginal en los diversos procesos electorales y en los debates políticos, mostrándose incapaces de estar a la altura de las grandes exigencias sociales y políticas de los jóvenes como conglomerado social y  de cumplir con los propósitos de su existencia, el más básico de ellos, el de representar a los jóvenes venezolanos y hacer valederos sus intereses y anhelos en el escenario político.  Y es que más allá de las luchas del llamado “movimiento estudiantil” en torno a temas puntuales de repercusión nacional (como el cierre a RCTV) o atinentes al sector universitario (como la discusión de la Ley de Universidades), los temas de juventudes siguen siendo los grandes ausentes del mapa de la política venezolana.

Esta realidad hace patente el triste papel que vienen realizando las dirigencias de las Juventudes Políticas, que se muestran especialmente orientadas a participar en los juegos internos de poder de sus partidos, a fin de captar beneficios por su alineación con las elites internas, compartiendo trabajo y poder; siempre mucho mas del primero que del segundo. Pero en cambio mostrando un desempeño gris y en ocasiones poco digno al aportar poco o nada al debate social, político o electoral; a la defensa, promoción y desarrollo de los Derechos y las Políticas Públicas de Juventudes o al proceso de formulación y aporte de ideas para la construcción de un proyecto país, inclusivo y sensible de cara a los jóvenes.

Algunos temas que son de relevancia para los jóvenes en la Venezuela de hoy y que ninguna juventud política de la Unidad Democrática ha sido capaz de asumir, defender, difundir o tomar como su bandera de lucha de cara a ningún proceso electoral son:

  1. Reforma Integral de la Educación Básica y Secundaria.
  2. Reforma y Transformación de la Educación Superior.
  3. Constitución del Sistema de Capacitación y Formación Continua de la Fuerza Laboral.
  4. Políticas públicas de inserción laboral para jóvenes.
  5. Educación superior técnica, cimentación de la formación dual.
  6. Extensión de las prestaciones de la seguridad social a los jóvenes.
  7. Política Publica de reducción de la deserción del sistema educativo.
  8. Políticas Publicas pro Sexualidad Responsable.
  9. Energía limpias y medio ambiente.
  10. Políticas públicas deportivas.
  11. Política pública de rehabilitación de jóvenes drogadictos.
  12. Política de rehabilitación y reinserción de jóvenes incursos en delitos.
  13. Concepción de un Sistema Nacional de  Representación   y  Participación  de la Juventud.
  14. Política social de Vivienda para jóvenes.

En fin, en materia de Politicas Publicas de Juventudes, en Venezuela, esta casi todo por hacer.

Si queremos que los jóvenes se incorporen mas a la acción política debemos hacer que la política sea atractiva a los jóvenes, que aborde los temas de los jóvenes y en el lenguaje y los códigos de los jóvenes… Debemos hacer POLÍTICA DE JÓVENES Y PARA JÓVENES, solo así el VOTO JOVEN PODRÁ SER UNA REALIDAD, de lo contrario todo se resume al desperdicio de recursos en activismo electoral ineficiente. Parte del cambio por instrumentar esta marcado por demoler la estimación de los jóvenes, esa que trata de caracterizarnos como incapaces de abordar nuestros problemas y de ser actores determinantes de su superación.

Ahora bien ante el triste desempeño de las Juventudes Políticas Venezolanas cabe preguntarnos (expuesta sucintamente en el articulo anterior), a fin de clarificar el camino a transitar para superar la triste circunstancia actual, ¿Cuáles son las tareas fundamentales de las Juventudes Políticas? ¿Cuál es el rol de los jóvenes políticos? y hasta con la ambición de hacer más preciso el debate ¿Qué es una Juventud Política?

Empezando a responder de la última interrogante a la primera, se ha de precisar que una Juventud Política es la sección o segmento de la estructura de un Partido Político concebida para  agrupar a los jóvenes, siendo en sí misma un espacio de participación preferente para los mismos. Estos espacios existen porque, al menos teóricamente, los partidos políticos venezolanos (y del mundo) asumen que es indispensable para su continuidad el que existan estructuras juveniles de participación, en las que se formen y forjen los nuevos liderazgos; de las cuales, por lo general, los líderes partidarios en su ejercicio retorico se muestran muy orgullosos, porque “evidencian” que ejercen un liderazgo equitativo que le da espacios a los jóvenes para que propongan y opinen; queda por resolver cuanto de verdad o falsedad tiene la frase anterior.

En lo que respecta al Rol de los Jóvenes Políticos, es evidente que los jóvenes políticos debe de ser responsables de suministrar a su partido como colectividad y a los mandatarios de los ámbitos parlamentarios (diputados y concejales), del ejecutivo (presidente, ministros, gobernadores y alcaldes) y sobre todo de los órganos partidarios,  los insumos y los lineamientos de las acciones que deberían desarrollarse desde los diversos ámbitos de poder, para dar resolución y satisfacción las diversas necesidades insatisfechas y demandas que los jóvenes tienen en disímiles ámbitos como la salud, educación, vivienda, empleo, emancipación, sexualidad, recreación, drogadicción, seguridad social, el desarrollo personal, ambiental, cultural, etc. Procurando liderar preferentemente la vocería partidaria en los temas juventudes y forjando un protagonismo reconocido y prestigiado en la divulgación, reivindicación y captación de los respaldos sociales a estas causas.

Entonces es indispensable que los jóvenes políticos estemos (me incluyo) fuertemente ligados a las estructuras y organizaciones de jóvenes que tratan cada una de estas temáticas y en el caso de que no existan, se conviertan en promotores de la constitución de las mismas. Los jóvenes políticos debemos estar involucrados social y laboralmente en las estructuras organizativas de los trabajadores jóvenes, sindicatos, grupos de jóvenes medioambientalistas, jóvenes rurales, jóvenes empresarios, jóvenes por la paz, jóvenes adolescentes embarazadas, jóvenes de las minorías indígenas y afro-descendientes, jóvenes los colectivos LGBT, consejos comunales, centros de estudiantes, gremios, etc. Etc.  Ya que no es posible generar políticas públicas o acciones públicas eficientes, si no se logra involucrar a los actores mismos y esta es una de las necesidades fundamentales del rol de los jóvenes políticos, la de hacer protagonistas de las soluciones a quienes padecen los problemas, potenciando sus capacidades de ser y de hacer.

Lamentablemente de nuevo, la realidad venezolana, nos indica que en la mayoría de los casos las Juventudes Políticas no se desarrollan de la forma indicada anteriormente (a diferencia de sus pares europeos). La verdad, dicha con testigos, es que en casi todas las Juventudes Políticas que existen se da una sostenida competencia interna entre los líderes juveniles, como forma de adquirir posiciones internas partidarias por el hecho del status, y no se discuten programas o propuestas de juventud. El hecho de tener una posición como miembro de un dirección juvenil, secretaría juvenil o  de un comité de una juventud política (dependiendo de la denominación que cada partido le da a esta estructura) es una “carta” que la mayoría de los dirigentes juveniles utiliza para estar más cerca del legislador o de los mandatarios del poder ejecutivo, en aras de obtener posiciones laborales en los ámbitos públicos o privados (lo cual no es necesariamente negativo), pensando en muchos casos egoístamente en el “yo” y no en los intereses generales de las juventudes que uno representa. ¿Y porque se da esto? Porque los que conducen los partidos políticos se “llenan la boca” diciendo que dan participación a los jóvenes, y en la realidad existen los órganos pero las propuestas que desarrollan los derechos de juventudes casi nunca son llevadas adelante.

También, desde las jerarquías y “tribus” partidarias, se promociona la competencia interna entre los jóvenes por esas posiciones, sin transmitir para qué es importante ser electo como un dirigente líder juvenil político (siendo esto último el carácter negativo). Es decir que por un lado se da el espacio, pero por el otro se insta a un tipo de competencia para que no genera ideas, no planteen acciones, y que pasando “como cosa de jóvenes” se inducen y generan enfrentamientos entre sectores de los mismos partidos políticos, en la puja por ese “cargo”, en el  que no tienen la noción de la magnitud y la responsabilidad que conlleva. Es un circulo  vicioso, del cual no se saldrá, si no se encuentran jóvenes con los valores elevados y que entiendan que el accionar en política es servir al prójimo, y el prójimo es el par, es decir los jóvenes, que sea una acción de joven a joven.

Buena parte de los jóvenes políticos en los últimos tiempos “juegan” a imitar a sus líderes políticos, en espacios como las reuniones sociales, en donde hablan de todos los temas, creyéndose en definitiva  que son políticos (en el sentido consolidado) sin serlos, sin entender que son para un segmento numeroso (y poderoso) de los Dirigentes, un simple numero, mano de obra para las elecciones y es ahí donde se encuentra la opinión del  colectivo general, cuando dicen que “se hace política solo 2 meses antes de las elecciones”. La política se debe de ejercer los 365 días del año, de forma constante en los ámbitos naturales de cada quien, porque hacer política es un valor, es una condición de servidor, es una forma de vida que se interesa por la promoción y desarrollo de su comunidad y no de su persona. El político ha de ser una persona que está hecha para servir a la gente y no para servirse de la gente cuando adquiere posiciones de responsabilidad.

Ahora bien ¿Cuáles son las tareas fundamentales de una juventud política? Esencialmente son 4:

  1. Ser la plataforma de participación en la que los jóvenes se incorporan a la acción política del Partido, en forma organizada (con mayor o menor autonomía según el caso). Esta “tarea” denota la responsabilidad de generar un ambiente idóneo para hacer atractiva la incorporación de los jóvenes de inquietud política al activismo y su consiguiente permanencia; para lo cual se requiere indispensablemente de un ambiente marcado por las reglas claras, por la aplicación de los principios de la legitimidad democrática (limitación de la dedocracia) y por la garantía de los derechos del adherente ante posibles excesos de los detentantes del poder interno. Sin duda el cumplimiento de esta tarea es en sí mismo un llamado a la coherencia política: “Si luchamos por la democracia, debemos regirnos democráticamente”(Nelson Mandela).
  2. Ser el espacio de pedagogía política por excelencia en donde los jóvenes se forman, capacitan y empoderan para la acción política y el ejercicio de un liderazgo eficaz y pertinente. Esta “tarea” pone de manifiesto el papel capital que significan los procesos de enseñanza-aprendizaje-ejercicio para la forja del liderazgo político.
  3. Ser el segmento partidario orientado a la captación del respaldo social y electoral de los Jóvenes, para el Partido. Marca el especial protagonismo que han de tener las juventudes políticas en la captación de los respaldos sociales y políticos, los cuales se captan preferentemente a través de la implementación de programas y campañas de incidencia política y social, respaldados de las correspondientes formulaciones de políticas públicas a ser implementadas desde los diversos espacios de poder.
  4. Ser el ente que construye y mantiene redes de dialogo, complementación y retroalimentación con las diversidad de organizaciones sociales de juventudes. Para una juventud política es de capital importancia el desarrollar una relación fluida y estrecha con organizaciones de la sociedad civil juveniles. . Ambos se necesitan, pero para ello es necesario tener claramente establecidos los roles que cada uno ha de interpretar. ¿Y puede un joven estar en ambos lados? Obviamente sí, es sano y productivo, lo cual sin duda puede contribuir a complementar la formación del joven  como líder en determinada temática, como por ejemplo la ambiental, y ser quien tras las acciones y diálogos que se desarrollan en la ONG ambientalista, pueda proporcionar insumos para legislar y ejecutar en los ámbitos de poder al que esta allegado. Esta es la verdadera y loable función.

Finalmente, solo cabe culminar esta reflexión haciendo un llamado a la clase política venezolana a actuar son sensibilidad y respecto para con los jóvenes, valorando y potenciando el papel de las Juventudes Políticas como portavoces cualificados y prestigiados de la diversidad de la Juventud Venezolana e incorporando en la agenda política nacional los temas de juventudes; y por otra parte una convocatoria a un mejor y mayor ejercicio ético y estético del liderazgo por parte de (nosotros) los dirigentes juveniles, privilegiando la construcción de propuestas y alternativas por encima del sectarismo y abrazando la causa de la reivindicación y el desarrollo de los Derechos y las Políticas Publicas de Juventudes ¡Habidas cuentas que los grandes problemas de Venezuela, son los inmensos problemas de sus jóvenes!

Ojala podamos aprovechar estos más de 15 meses que falta para las próximas mega elecciones para hacer una reforma intensa de las juventudes políticas venezolanas, a fin de que sean capaces de visibilizar en la agenda y el debate político los grandes temas de juventudes.

PD: Hago un especial llamado a mis compañeros de partido, a mis compañeros de militancia en los Jóvenes por la Democracia Social a iniciar un debate abierto, plural y sin tapujos sobre el estado actual de nuestra organización; que sin duda merece la pena un esfuerzo de unidad, debate y relanzamiento, para ser el movimiento de juventudes que bajo las banderas de la Democracia Social haga avanzar los Derechos de Juventudes y ponga sobre el tapete una amplia gama de Políticas Publicas de Juventud que hagan de nuestra patria un mejor lugar para ser Joven.

El Pasado ya paso…

Posted: enero 7, 2011 in Uncategorized

El Chavismo desea acorralarnos en un discurso agresivo, contestatario, a la defensiva, que nos lleve a debatir el pasado, a enzarzarnos en una defensa del rol de nuestras organizaciones y lideres en el pasado, y así eludir lo que le importa a los venezolanos de hoy y a las nuevas generaciones que aspiran a tener oportunidades y certezas en el mañana:
Discutir el presente, y las perspectivas del porvenir de Venezuela.

Que contesten ellos sobre sus obligaciones en el presente!
Nosotros con actitudes serenas y con hechos de nuestros gobernantes, regionales  y locales, estamos contestando día con día, con hechos, con conducta, con compromiso con Venezuela.

Por lo que nuestras organizaciones y lideres hicieron en el pasado de Venezuela, por lo que forjamos en el siglo XX, la sociedad venezolana ya nos juzgó, aquilatando aciertos y rechazando abusos. El pasado, valga el juego de palabras, ya pasó. No podemos caer en la trampa de discutir interpretaciones maniqueas. Ni permitir tampoco, en el terreno de la interpretación histórica que intenten arrebatar lo que aportamos a la construcción de la Venezuela moderna,  a la instauración de la democracia política, a el desarrollo del incipiente estado social y sus instituciones, inspirados en los ideales democráticos del Nacionalismo Revolucionario a la postre Socialdemócrata y del Nacionalismo Conservatista a la postre democristiano-centrohumanista.

El Unidad Democrática en este XXI, no puede aspirar ¡ni aspira! a una restauración, mucho menos a una regresión. Somos aptos para construir las nuevas soluciones que reclaman la realidad contemporánea y las necesidades de desarrollo del país. Por eso, en lo concerniente al discurso político, al debate político, no debemos caer en la trampa, el pasado ya pasó, y los millones de venezolanos que hoy, ahora, tienen problemas de inseguridad, inflación, de falta de oportunidades, los centenares de pequeños empresarios que cierran sus negocios,la desarticulación del aparato productivo y el estancamiento económico del país; los inmensos sectores que apenas ganan salario mínimo; la quiebra del campo y la caída de la producción agrícola y pecuaria; los jóvenes, los miles de jóvenes que no encuentran oportunidades de estudio o de trabajo, demandan respuestas presentes en el presente; soluciones en la actualidad para que, se pueda conquistar el futuro.

No. No es que seamos hipersensibles o de piel delgada ante la crítica. La distorsión histórica indigna, no por lo que de crítica tiene, sino por lo que de intolerancia maniquea revela.

No. No rehuimos el debate, por el contrario, añoramos un debate en condiciones de igualdad. Si el jefe de Estado quiere debatir, que lo haga en la Asamblea Nacional, ese es el espacio en donde el Titular del Poder Ejecutivo Nacional tiene las condiciones normativas para presentarse a dar un debate que analice su gobierno y si quiere aporte nuevas interpretaciones a la historia de Venezuela. El debate en la Asamblea Nacional debe darse en el marco de las relaciones institucionales de un Estado democrático; si el dirigente del partido en el gobierno quiere debatir, adelante, organicemos un debate sobre la situación de Venezuela entre representantes de los partidos; el debate político de altura y de fondo alienta la cultura política e ilustra a la ciudadanía. La descalificación sin sustento y la interpretación dolosa de datos, confunden y propician el encono social; genera desconfianza entre los actores políticos claves para la construcción de acuerdos.

Se abren nuevos tiempos para Venezuela; se inicia un periodo convulso que es preludio del cambio de conducción y ciclo político que poco a poco las mayorías sociales van exigiendo y es menester que los dirigentes políticos y los partidos estemos a la altura de las crecientes demandas de nuestra sociedad.

Son tiempos de grandes retos y debemos asumirlos con entereza y perseverancia ¡UNIDOS! ¡COHESIONADOS! ¡MOVIDOS POR UN SOLO SENTIMIENTO: EL AMOR A VENEZUELA!


Las elecciones del 26 de septiembre nos dejan en evidencia un decaimiento del respaldo electoral del centroizquierda. Los datos apuntan a que el péndulo político dentro de la oposición venezolana se va inclinando hacia la centroderecha, en detrimento de una centroizquierda que no logra atinar un mensaje que las mayorías sociales identifiquen con sus valores.

Ahora bien, los resultados no sólo nos indican cuantos votos saca cada partido y la suma por espacio en el espectro político, sino que  también nos revelan: a) la distribución de los parlamentarios; b) el balance entre votos y representación a lo interno de la oposición; c) y la distribuida de la vocería por estados del país; entre otros muchos datos más.

Es indispensable además, para llevar a cabo un buen análisis prospectivo y/o estratégico, tomar en consideración otros datos como el porcentaje de población gobernada a nivel regional por la oposición, divido entre centro izquierda y el centro derecha.

En lo respectivo a la distribución de los parlamentarios la bancada opositora, ésta queda compuesta por 42 diputados del centroizquierda (17 UNT, 14 AD, 4 Podemos, 3 Causa R, 2 Voluntad Popular, 1 ABP, 1 independiente). Este resultado muestra que la centroizquierda, con  23,99% de los votos (2.628.541. en listas) de los votos, logró 25,45% de las curules (1/4 de la AN), lo cual arroja una proporción de 0,94% votos por cada diputado de la centroizquierda. En votos podríamos afirmar que a la centroizquierda cada diputado le “costó” 62.584 votos en promedio. Por su parte la centroderecha logró sumar 23 diputados (6 Primero Justicia, 5 COPEI, 3 Proyecto Venezuela, 1 Convergencia y 8 independientes), por lo que con 23,56%  de los votos (2.624.745 en listas), se hizo de 13,93% de los escaños, lo que arroja una proporción de 1,69% de los votos por cada diputado electo. Esta  votación indica que  cada diputado le “costó” 114.120 votos en promedio a la centroderecha.

Con estos datos, tenemos que de la bancada opositora, constituida por 65 diputados (que representan 39,39% de la Asamblea Nacional), el centroizquierda con  23,99% de los votos totales y el 49,27% de la votación opositora, sumó el 63% de los diputados de la bancada, mientras que el centro derecha, con una votación de 23,56% de los electores y 49,20 de los votos de oposición,  obtuvo 37% de los diputados opositores. Dicho de otra forma, con una ventaja de 3.796 votos en la suma de las listas, el centroizquierda cosechó 19 diputados más que el centroderecha.

Los resultados anteriores arrojan una amplia inconsistencia entre la distribución de la votación opositora por espacios ideológicos y la agrupación de los diputados en éstas. Estos datos nos muestran que el modelo territorial electoral en atención a la distribución del voto, en el caso específico de la oposición, favoreció al centroizquierda que gozando de un porcentaje casi idéntico de la población al de la centroderecha, logró un mayor número de escaños. La lección sin duda es que no solo el PSUV es beneficiado por el injusto modelo electoral, sino que a lo interno de la oposición también hay injusticias. El cálculo por los 4 partidos opositores más votados nos señala que:

  • A Un Nuevo Tiempo cada diputado le costó 63.631 votos en promedio, en una proporción de 0,57% de los votos por cada diputado.
  • A Acción Democrática cada diputado le costó 58.813 votos en promedio, en una proporción de 0,52% de los votos por cada diputado.
  • A Primero Justicia cada diputado le costó 160.113 votos en promedio, en una proporción de 1,43% de los votos por diputado.
  • A Copei cada diputado le costó 121.958 votos en promedio, en una proporción de 1.09% votos por cada diputado.

Los anteriores cálculos denotan que a los partidos del centro derecha le cuesta hasta el doble de votos que a los dos partidos de centroizquierda obtener un diputado,  siendo Acción Democrática el partido que, en razón de su votación partidaria, representa al menor número de ciudadanos (0,52%) por diputado, mientras que Primero Justicia (1,43% de la población por cada diputado), es el el partido al que acumula mayor representación de su votación partidaria por diputado. Estos resultados cobran especial relevancia si tomamos en cuenta que al PSUV cada diputado le costó 55.627 votos en promedio, para una proporción del 0,50%. Sin duda alguna, los dos partidos que menos representación de población acumulan por diputado son AD y el PSUV.

En cuanto al porcentaje de población gobernada, producto de las elecciones de 2008 pero con una influencia determinante en la distribución de la votación por efecto de la acción de gobierno, la distribución es la siguiente: a) El centroderecha gobierna a nivel regional sobre 6.702.431 habitantes para 23,99% de la población nacional (estado Miranda, Carabobo y Táchira); b) El Centroizquierda gobierna a nivel regional sobre 4.415.441 habitantes para el 15,80% de la población nacional. Una simple determinación de la distribución regional de la votación, nos muestra que son precisamente los estados gobernados por cada partido los que les aportan el mayor porcentaje de votos, pues en cada uno de dichos estados se registró un crecimiento del partido gobernante con respecto a 2008 nunca inferior a 10%. El porcentaje de población gobernada nos permite inferir que las posibilidades de crecimiento de la votación como efecto de la acción de gobierno es muy superior en el centroderecha que en el centroizquierda. Por otra parte, se obtuvieron mejores resultados para la centroizquierda en los estados gobernados por el PSUV que para la centroderecha.

Como conclusiones podemos afirmar que:

  • El centroizquierda, especialmente el partido Acción Democrática, registra una sobrerrepresentación en razón de su número de diputados con respecto a su votación. AD con  7,39% de los votos logró el 9% de los diputados.
  • El centroderecha ha sido el gran desfavorecido por el sistema electoral en estas elecciones, pues es la corriente que menor número de diputados logró en razón de su suma de votos. De existir un método de asignación absolutamente proporcional de los diputados el centroderecha con el 23,56% de los votos hubiera obtenido 39 diputados, 16 diputados más de los que ostenta.
  • El centroizquierda en razón de su total de votos nacionales hubiera logrado 39 diputados, unos 3 diputados menos que los que tiene actualmente, por lo que se constituye en el segundo conglomerado electoral con sobrerrepresentación, después del PSUV.
  • El porcentaje de población gobernada a nivel regional por el centroderecha (23,99%) juega a favor de estos partidos. Para muestra el crecimiento de la votación de Primero Justicia en el estado Miranda, donde pasaron de 17,59%( 193.417 votos) en 2008 a 24,62% (297.897 votos). Es igualmente determinante el hecho de que el centro derecha gobierna estados de gran influencia sobre sus regiones naturales: Miranda (influye sobre toda la región capital); Carabobo (influye sobre la región central del país); y el Táchira (influye de manera determinante sobre el Estado Mérida).
  • El porcentaje de población gobernada por el centroizquierda a nivel regional (15,80%), junto al hecho de la realidad idiosincrática de poca influencia sobre los estados circundantes -situaciones que se ven los estados gobernados por esta (Zulia y Nueva Esparta)- juegan desfavorablemente para este conglomerado y lo colocan en especial vulnerabilidad frente a la irradiación de la acción de gobierno a nivel regional del centroderecha. Esta situación se hace evidente en la caída o estancamiento del voto (según el caso) de todos los partidos del centroizquierda en los estados gobernados por la centroderecha y en los estados circundantes, en donde el centro derecha creció en buena tomando votantes del centroizquierda anteriores, como denotan las caídas de la votaciones de Un Nuevo Tiempo en el Distrito Capital que paso de en 2008 lograr 13,69% (122.205 votos) a a6,67% (67.730 votos) en 2010  y en el estado Miranda,  donde pasó de 11,95 % en 2008 (106.721 Votos) al 6,50 % (78.701 votos) en 2010.
  • A excepción del Distrito Capital, el centroizquierda tiene mejores resultados en los Estados gobernados por el PSUV que en los estados gobernados por el centroderecha, como lo evidencia claramente el resultado arrojado por el estado Anzoátegui, donde el partido Acción Democrática pasó de 12,71%( 71.849 Votos) en 2008 a 14,86% (92.171 Votos), siendo su caso representativo de la evolución del voto del centro izquierda en toda la Región Oriental, si bien el partido Un Nuevo Tiempo perdió en esta región poco más del 54% de sus votantes, siendo la Región Orienta la zonal en donde representa al menor porcentaje de la población.
  • El  centroderecha mejoró considerablemente la distribución de su voto logrando avanzar en todos los estados del país, especialmente en los siete más poblados. En cambio el centroizquierda retrocedió n principalmente a los estados con menor población y desarrollo económico, con la notable excepción del Estado Zulia.

El  centroizquierda cuenta a su favor que la mayoría de la población se identifica con sus valores, pero en cambio cuenta en su contra a) con un muy bajo porcentaje de población gobernada a nivel región (15,80%); b) la ausencia de un discurso que represente íntegramente los valores y principios progresistas; c) un envejecimiento de su voto; el centro izquierda concentra el 49% de la intención del voto mayor de 50 años y de  apenas el 17% del voto menor de 30 años (según estudios del Centro Gumilla); d) la existencia de erradas o inexistentes estrategias comunicativas, con mensajes socialmente imperceptibles; e) la calificación como partidos de “derecha” por un importante sector del electorado opositor; f) la inexistencia de una estrategia de crecimiento socialmente perceptible que reivindique la participación política y social de los sectores tradicionalmente proclives al centroizquierda (clases medias bajas y clases bajas), entre una amplia lista que describiré en un próximo articulo.

Definitivamente considero que los partidos del centroizquierda Venezolano tienen muy poco que celebrar en razón de los resultados obtenidos. Es indispensable que, si tienen ejercicio de vocación de poder, emprendan un intenso proceso de análisis de las causas de su caída en peso electoral y de su desarraigo de las aéreas urbanas. En mi humilde opinión, es indispensable que el centroizquierda replantee su rumbo, porque a la luz de las tendencias que arroja el 26 S, el próximo candidato presidencial de la oposición surgirá de las filas del centroderecha, con lo que se consolidará la presencia de esta corriente en los estados del corredor poblacional-electoral, es decir, la zona norte-costera del país.

 

Agenda de textos a publicar

Posted: octubre 11, 2010 in Uncategorized

A fin de poder trazarme metas aquí plasmo el listado de títulos de artículos que publicare

Temas:

  1. Balance: El Centro Izquierda tras el 26 S.
  2. Porque bajo su porcentaje el centro izquierda.
  3. Hacia donde va el centro izquierda Venezolano.
  4. El triunfalismo ¡HACE DAÑO!
  5. El país quiere Progresismo, el país anhela DEMOCRACIA SOCIAL.
  6. Un partido progresista para Venezuela.
  7. La Democracia Social hecha juventud.
  8. Legislar desde la calle… el reto de la nueva mayoría.